Ahora mismo están apareciendo nuevos nichos de empleo gracias a la tecnología. La transformación digital lo abarca todo y quien no se adapte quedará fuera del mercado. Esto sirve tanto para las empresas en general como para los trabajadores en particular.

Estos nuevos empleos serán ocupados por los más preparados, los que mejor se adapten a los nuevos tiempos y los que sean capaces de vislumbrar lo que se avecina.

En todo este proceso, la Universidad tiene mucho que decir, porque la demanda de matemáticos, ingenieros, científicos y tecnólogos ha crecido en España considerablemente, mientras que la solicitud de estudiantes para realizar este tipo de carreras seguirá cayendo en los próximos años. Desde luego alguien tiene la culpa, y no soy yo.

Algo falla. Quizá nuestros políticos podrían estar más pendientes de nuestro futuro, y sobre todo del futuro de nuestros hijos a medio y largo plazo, en vez de preocuparse solo de conservar la silla desde la que ejercen el poder. Y cuando hablo de políticos me refiero a todos, los pasados y los actuales. La sociedad tiene que darse cuenta de la importancia de la formación, que debe venir auspiciada por todos los gobiernos, tanto el nacional como los regionales, provinciales y locales. También por las organizaciones empresariales y sindicales.

Un país bien formado es un país rico con posibilidades de crecer. La otra opción es quedarse a la cola para ocupar los peores empleos. Nos va la vida en ello. Porque se trata de que nuestros hijos tengan buenos empleos, preferiblemente mucho mejores que los nuestros. Me gusta decir que a mí no me preocupa no llegar a fin de mes, lo que de verdad me aterra es que mis hijos, en su momento, no lleguen a fin de mes.

Desde luego yo pongo todo lo que está en mis manos para evitarlo. Intento, he intentado e intentaré que mis hijos estudien carreras que les ayuden a tener un buen futuro laboral. Es importante que les guste lo que estudien, aunque es muy recomendable que eso que estudien les permita llegar a fin de mes en el futuro.

Como te decía, yo hago todo lo que puedo. ¿Y tú? Porque como esperes que los políticos se ocupen del futuro de tus hijos, lo llevas crudo.